Cuando las historias se cuentan, los detalles y los procesos de crecimiento personal salen a luz. Los caminos que recorren los artistas para construir una carrera discográfica están llenos de retos, nadie está libre de ellos. Por esa razón, la cantautora guayaquileña, Gabriela Franco narra su vida personal y profesional en un interesante escrito.
La idea de materializar este proyecto se dio cuando tuvo la oportunidad de coincidir con el destacado poeta Elías Mondragón Herrera, escritor, director y editor de Editorial Kuelap de Lima, Perú. “Lo conocí, cuando tuve el honor de ser imagen del libro “Puente en la Niebla”, escrito por José Luis Ortiz, conocido en el medio literario como “Cicerón”.
Entre una y otra conversación, la oportunidad de escribir la historia de Gabriela madre, artista y profesional se dio. “Me hablaron del diario de Ana Frank y aunque ningún parecido tengo con ella, me dieron confianza y me pidieron que escriba mi autobiografía. Si bien es cierto, yo no soy escritora profesional, la editorial consideró interesante mi manera de narrar y me convenció”, comenta.
Para esta artista ecuatoriana es importante que la gente la conozca y sienta su música. La obra va dedicada para quienes quieren entrar en este mundo y temen, ella dice que lo intenten y se arriesguen, sin pensar. “Y es que, cuando estás seguro de que te gusta lo que haces, lo haces sin detenerte”.
El libro viene con agradecimientos a toda la gente que le ha apoyado en este camino, especialmente, a sus padres y a sus amigos músicos profesionales, todos quienes han celebrado sus triunfos y estuvieron en los momentos más difíciles. Empieza con la narrativa de una realidad lúdica en el vientre de su madre; luego, su infancia, hasta que descubrió su vocación para cantar. Detalla su adolescencia, sus experiencias recordadas a través de cartas y mensajes con amistades que han sido especiales en su vida.
“Cuidamos tus palabras sin borrar tu voz”
Con esta frase, la ilusión por contar su historia se afianzó. Fueron días y noches de trabajo intenso, su madre encontró muchos elementos que aportaron en la edición. Realmente, su paciencia ha sido lo más valioso de esta tarea. “Con todo eso en mi mesa de trabajo, más mis correos personales, mensajes de YouTube, y redes sociales, pude ir hilvanando de manera precisa todo. Las fechas son reales, describo con exactitud hasta la vestimenta que me ponía en cada show.
Un trabajo arduo que terminó bien
Sin separar la vida como Gabriela Franco (la niña, la adolescente, la mujer, la artista) todo define su trayectoria musical y en lo que hoy se convirtió; en el libro se nombra a aquellas personas que estuvieron o están ligadas con la música. Todo el proceso narrativo tomó más de un año… un año de trabajo intenso, búsqueda incesante de datos y más recuerdos, cosas que había olvidado y llegaron nuevamente a su memoria. “Me siento satisfecha de haberme arriesgado”. La obra se presentará en la Feria Internacional del Libro de Quito 2026 en el Centro de Exposiciones Quito, el domingo 4 de octubre a las 12h00; está dedicada con mucho amor para su hijo. “Espero que pronto se sumen otras personas y cada día seamos más en esta familia de amigos de la música y las letras”.
