Sucumbíos, aparte de ser una zona con hermosos paisajes y gente trabajadora, es una tierra de grandes artistas; los ecuatorianos han demostrado capacidad en varios ámbitos culturales y muchos ya suenan lejos y traspasan fronteras.
Uno de ellos es Brayan Tene “El Don de Bra” que llegó la escena musical desde Lago Agrio lleno de talento y ganas de triunfar. Su pasión por la música es más que una herencia por su abuelo, un manabita de cepa y maestro del requinto. Cuando tenía 14 años le gustaba bailar los movidos merengues de Sandy & Papo, Proyecto Uno, El General y Vico C. Ahora, él está enfocado en el hip-hop, reguetón y dancehall, precisamente, el mercado donde la industria urbana cobra fuerza.
Para este artista, llegar y triunfar es más que un sueño y con su trabajo diario lo logra. “Estoy atento a las convocatorias del MICPI (Mercados de Industrias Culturales de Pichincha) y el MIESC (Mercado de Industrias Escénicas y Musicales) para participar en las ruedas de negocios que es la forma más directa de conectar con promotores que lleven mi música desde Sucumbíos a las tarimas de Quito y Guayaquil”, comenta.
El Don de Bra es un artista emergente que siente el apoyo de la comunidad ecuatoriana y se maneja con una visión internacional, pues grandes músicos de otros países ya mencionan a Ecuador por el gran potencial artístico que hay. “Mi sueño es unir el sonido de la Amazonía con la escena de Guayaquil, pues esa podría ser mi puerta de entrada al mercado masivo nacional”.
Dedicado a la música desde el 2008, él combina su pasión artística con su trabajo como funcionario público, policía municipal, de Sucumbíos y es gestor cultural en la Casa de la Cultura de la zona, aunque su plan inmediato es fortalecer su marca personal: EL DON DE BRA. Considera que la clave es inyectar elementos de su identidad local para que su música tenga el sabor que nadie pueda replicar en ninguna parte.
¿De dónde nace su nombre?
Creyente y con mucha fe en sus principios ideológicos: el Don De Bra nace de: el don que Dios le da a uno y Bra por su nombre Brayan. “Al moverme entre el hip-hop, reguetón y dancehall, compito en un océano gigante. El riesgo no es solo sonar bien, sino sonar igual a los demás. Mi reto es evitar que mi marca personal se perciba como una más del montón”.
En la actualidad, promociona el tema Mi Chery (dancehall – funk) con el que quiere entrar fuerte en el mercado nacional. Para él, el peligro es lanzar temas o vídeos solo por cumplir, lo que fundiría la fuerza de sus proyectos musicales importantes como «Métele Corrinche» que es una canción que tiene el sonido clásico del género urbano.
Como un buen representante amazónico y amante de su tierra, Lago Agrio, Brayan en el 2010 compuso una canción que es ícono de esa ciudad, la que hizo por el amor que le tiene al lugar que lo vio nacer.
Entre los temas de su autoría y con los que llega al público y a sus seguidores están: Lago Agrio (hip hop), Mi Chery (dancehall funk), De aquí y allá (dancehall funk), Me pones mal (Reguetón), Métele corrinche (Reguetón), Pasito bon bon (salsa choke).
Una conocida frase popular dice que para triunfar hay que darlo todo, sin miedo, y aunque el obstáculo más grande en la carrera de un artista suele ser la saturación del mercado y la lucha por la diferenciación, hay que trabajar muy duro para lograr los objetivos, EL DON DE BRA va por buen camino.

